Por estos días pensaba que escribiría para este blog, las ideas eran escasas hasta que la realidad violenta te da un golpe con puño cerrado.
No voy a hablar
de las cifras de crímenes violentos en el país, aunque debería, un nuevo hecho violento
me llevó hasta uno de los múltiples campos santos de la ciudad.
El tema es que en
mi visita me encontré con una singular lápida mortuoria.
El sujeto lo llamaré Marcos para fines narrativos, hombre nacido el 1 de julio de 1979, yo alumbrado 3 días después y convertido hoy en un hombre maduro cobijado bajo el mismo signo de cáncer que el desafortunado.
Díganme
idealista, imaginativo o charlatán, lo que ustedes prefieran está bien, siento
que de estas formas invisibles alguna entidad llamada Dios, Arquitecto del
Universo, Creador nos habla para que entendamos lo mucho que debemos agradecer
el regalo de la vida.
Justo el mes de
mi cumpleaños pude entender, que el mejor regalo que recibiré y que ustedes
reciben diariamente es la vida.
Si vive en
Ecuador y mas en Guayaquil y hoy respira, créame que es una oportunidad única,
porque sus planes tienen vigencia, los puede ampliar, modificar, hasta cambiar.
Honremos la vida.
Como la honra usted? Qué le gustaría terminar para hacer más valiosa su existencia?
Posdata: la madrugada del sábado 5 de julio se produjo una
nueva muerte violenta en Guayaquil. Esta vez fue un amigo, pero pudo ser mi
familiar, su familiar, pude ser yo, pudo ser usted. Descansa en paz Luis
Henriquez (+29).



